Comercio encarnaceno recupera ventas aunque lejos de los niveles prepandemia

Comercio encarnaceno recupera ventas aunque lejos de los niveles prepandemia

La llegada de los días fríos movilizan el comercio en el circuito comercial.

El sector comercial de Encarnación fue uno de los más afectados como consecuencia del cierre del puente internacional San Roque González de Santa Cruz como medida preventiva para evitar la propagación del coronavirus en la región. Con la reapertura del viaducto, que se produjo el pasado 19 de octubre, la actividad aguardaba expectante la recuperación del movimiento de ventas que caracterizó a ese municipio antes del arribo de la pandemia.

A casi seis meses de la habilitación de los cruces entre Posadas y Encarnación, la actividad logró un repunte del 20% en las ventas comparado con octubre, aunque la afluencia de argentinos está lejos de lo esperado para recuperar los niveles que había antes de marzo de 2020, donde miles de posadeños traspasaron la frontera para efectuar compras del otro lado del Paraná.

Entre los motivos a los que atribuyen el freno de la demanda, los comerciantes consultados por El Territorio sostuvieron que las largas filas desde Encarnación a Posadas, que se volvieron moneda corriente y con tiempos de espera prolongados, incidieron en la actividad, desmotivando los cruces para efectuar las compras. A su vez, consideran que la diferencia cambiaria actual entre Paraguay y la Argentina favorecen las ventas en Posadas.

Sin embargo, afirman que en la antesala del invierno, cada vez se buscan más artículos de indumentaria, como, por ejemplo, camperas. También agregaron que las sábanas forman parte de la demanda de argentinos en el vecino país. Con ello, proyectan una buena temporada de ventas en este rubro.

En tanto, en la frontera entre Bernardo de Irigoyen y Dionisio Cerqueira (Brasil), el comercio irigoyense obtuvo una importante recuperación, destacándose el nivel de ventas en comercios y estaciones de servicio, ante la gran afluencia de brasileños para comprar en suelo argentino (más información en página 5).

Una lenta recuperación

La recuperación del movimiento económico y de personas fueron parte de los anhelos del sector comercial de Encarnación. Hace seis meses atrás, la mayoría de los negocios que conforman el circuito comercial estaban cerrados por el poco movimiento en la frontera. Actualmente, el panorama es distinto, con la apertura de nuevos comercios ligados a la venta de indumentaria y de informática y el regreso de otros locales que volvieron a reabrir hasta adaptarse al nuevo escenario que dejó la pandemia del coronavirus.

Desde Casa Mimí, tienda ligada a la venta de ropas, señalaron que a seis meses de la habilitación del puente “se logró una recuperación, algo que nosotros estábamos esperando”, aunque no a los niveles que estimaban. Al respecto, detallaron que las ventas crecieron un 20%, potenciado por el cambio de estación de verano a otoño, que demanda ropa de abrigo.

“En el último mes, con el comienzo de las clases, notamos un mayor flujo al que tuvimos entre octubre y febrero. Pantalones y camisas fueron los artículos más demandados con el regreso de las clases presenciales. La diferencia de precios motivó el cruce, ya que un pantalón de vestir se comercializa a 1.500 pesos y las camisas, entre 2.500 y 3.000 pesos

Sin embargo, el panorama distó de lo esperado. “Creemos que las largas filas para cruzar desde Encarnación a Posadas incidieron notablemente en la actividad, porque no hay mucha disposición para estar esperando por muchas horas para pasar el puente. Eso desalentó mucho y nos terminó perjudicando seriamente”, puntualizó Analía, comerciante de la casa de ropa mencionada.

“Ahora tenemos muchas expectativas con el invierno, porque hay una tradición del posadeño de comprar abrigo acá, ya que resulta más económico y también hay variedad”, aseguró. En este sentido, una campera con polar se consigue a 100.000 guaraníes, equivalente a 3.300 pesos por unidad.

Por su parte, Emilse Torres, también comerciante del rubro indumentaria, indicó a El Territorio que “en el local, hace tres meses que los clientes volvieron a asistir como era antes. La compra es mínima, pero hay movimiento”.

Consideró que “con la agilización de las exigencias sanitarias para el Tránsito Vecinal Fronterizo (TVF), los argentinos se animan más a volver”. Sobre este punto, uno de los factores que limitaba el traspaso de la frontera era el cupo de ingreso impuesto desde la Argentina, que inicialmente arrancó con un permitido de 890 cruces por jornada en octubre. Dicho número fue flexibilizándose en medio del crecimiento de los cruces. En febrero se resolvió levantar esa medida.

“En el comercio se buscan mucho las sábanas y ahora también las frazadas, que tienen un precio accesible”, destacó la comerciante. Sobre los precios, señaló que un juego de dos plazas arranca desde los 1.800 pesos.

Con el arribo del invierno tienen  “muchas expectativas, porque hay un mayor volumen de venta con la cantidad de frazadas, sábanas y abrigos que se suelen llevar. Esperamos que las ventas mejoren, sobre todo porque el peso está estable y eso ayuda a que el cliente venga. Hasta febrero, el peso variaba mucho y desde hace tres meses 35 pesos equivalen a 1.000 guaraníes”.

En tanto, desde Alaska consignaron que “se nota que hay un mayor movimiento que antes de fin de año”.

En este sentido, destacaron la recuperación de la demanda en el rubro de indumentaria, en la búsqueda de ropas acorde a la temporada.

“Se ve más concurrencia al local, en búsqueda de precios. Pero sabemos que la situación es completamente distinta que antes de la pandemia”, precisaron.

En otros puntos del circuito comercial, se observó que aún hay negocios que no lograron reabrir o incluso cerraron definitivamente. En la recorrida que realizó este matutino sobre las calles encarnacenas, se notó que los negocios que funcionaban en inmediaciones a la estación del tren internacional son los que todavía no lograron reponerse tras el parate que provocó la pandemia del coronavirus.

Según datos de la Cámara de Comercio de Encarnación, producto del freno económico que suscitó el confinamiento y cierre de fronteras, de 1.050 que componen el circuito comercial, 250 no lograron regresar aún luego de 582 días de fronteras cerradas y con un tibio recupero en las ventas.

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