Rubén Melgarejo (56) fue atacado en su casa, huyó en busca de ayuda, pero terminó desvanecido. El presunto asesino fue detenido por la Policía en el lugar

Juan Carlos A. (26) podría declarar en la jornada de hoy.

Una joven víctima de abusos fue rescatada del lugar

Un contexto en todos los sentidos desfavorable, insano, de violencia y también ilegal. Una pelea entre padre e hijastro terminó dejando un reguero de sangre y el resultado final del homicidio del mayor de ellos, quien agonizó en la parada de colectivo del barrio, hasta donde salió a pedir ayuda.

Todo ocurrió ayer por la mañana en el barrio Villa Cabello de Posadas. La víctima fue identificada como Rubén Melgarejo (56), mientras que el acusado es Juan Carlos A. (26). El joven permanece detenido a disposición del Juzgado de Instrucción Seis de Posadas, a cargo del juez Ricardo Balor.

Como en todos los crímenes, también hay una víctima colateral. Se trata de una joven mayor de edad discapacitada, hermana del detenido e hija del fallecido, que quedó a disposición del Ministerio de Desarrollo Social. La joven se encontraba en la vivienda cuando allanó la Policía de Misiones. 

Según confirmaron fuentes judiciales, policiales y vecinos del barrio, Melgarejo estuvo detenido por abusar de la chica y tenía una prohibición de acercamiento, pero vivía solo con ella. Más allá de esto, la hipótesis del crimen y el motivo de la pelea no están definidos y los investigadores aún son cautos.

Los hechos ocurrieron en horas de la mañana, entre las 9.30 y 10 de la mañana. Efectivos de la Comisaría Séptima fueron requeridos poco después de las 10.10 en la esquina de las avenidas Blas Parera y Eva Perón de la Chacra 148 en razón de que había un hombre herido de arma blanca.

Al llegar, se toparon con Melgarejo rodeado de manchas de sangre, tirado en el piso con pantalones deportivos, zapatillas y el torso desnudo. Tenía varias lesiones y fue trasladado de forma urgente al Hospital Madariaga, donde finalmente se produjo su deceso cerca de las 13.30.

Por otra parte, en la escena los vecinos señalaron al presunto sospechoso y le dijeron a los uniformados donde se encontraban. Los efectivos subieron así al edificio de viviendas, donde hallaron a Juan Carlos A. quien intentó huir pero fue alcanzado, reducido y esposado.

Fuentes del caso expresaron que también estaba sin remera y tenía varias manchas de sangre en el cuerpo. Asimismo, desde casa al lugar donde cayó Melgarejo quedaron los rastros del líquido rojo que brotó de su cuerpo.

Sobre el apresado, los vecinos señalaron que presenta un consumo problemático de estupefacientes y que tuvo varios ingresos al hospital Baliña, aunque no supieron precisar si por rehabilitación o por problemas psiquiátricos. “Soy discapacitado y tengo derechos”, gritó cuando lo detuvieron, según los vecinos.

Sobre la víctima, en tanto, se señaló que era una persona que se hacía temer en el barrio, que no tenía buena relación con casi nadie en el lugar. También mencionaron consumos problemáticos de alcohol.

Según se reconstruyó, la secuencia empezó en el departamento donde fue hallado el detenido, aunque por ahora está comprobado que allí vivían solamente la víctima y su hija. Los reportes indican que Juan Carlos se estaba alojando en el barrio A4 o A 3-2.

En el lugar estuvo el juez Ricardo Balor y los efectivos de Criminalística revelaron la escena. También fue encontrado un cuchillo con manchas de sangre que podría ser el arma homicida. Será peritado por los profesionales.

Por orden judicial  y un testigo habilitante se hizo un allanamiento en la casa, en horas de la siesta. Allí encontraron a la joven discapacitada y más sangre desparramada. Se dio intervención a la Defensoría de Posadas, quien ordenó que  la muchacha quede a cargo del Ministerio de Desarrollo Social.

Lo que se pudo reconstruir respecto de la madre del detenido y la joven es que está en situación de calle, cartoneando, y no se la puede ubicar. Se hizo cargo de la joven en algún momento pero luego desapareció nuevamente, lo que explica por qué la víctima estaba con su abusador, algo totalmente irregular y revictimizante.

Quienes la conocen dijeron que a veces vuelve al barrio, pero siempre está “perdida”.

Testimonios

“El problema con ellos era siempre, siempre hacían disturbios. Entre los dos y cada uno por su lado, porque el hombre también era bastante complicado. Según lo que tengo entendido discutieron. Al hombre le vimos a la mañana que estaba acá hablando por teléfono y después ya estaba allá (en la parada). Discutieron y bueno”, expresó Mariana, una peluquera del barrio que accedió a hablar con este medio.

Añadió que posiblemente los involucrados “amanecieron”, es decir, que transcurrieron toda la noche consumiendo hasta que se hizo de día. “Era un buen hombre, el tema es cuando no estaba en sí. Por ahí molestaba y se ponía hinchapelotas. No se si será cierto, dijeron algunos vecinos que él quiso abusar de ella y ahí el muchacho reaccionó”, amplió sobre una hipótesis que luego repitió otra vecina.

Los vecinos en general no se animaron a brindar testimonios públicos cuando este medio estuvo en el lugar, una situación que también fue descrita por efectivos policiales y de la Justicia. Otros consultados dijeron, siempre citando a terceros, que el detenido fue quien quiso abusar de la joven y entonces intervino Melgarejo.

Sobre el momento del crimen, otra vecina puntualizó: “A las 9.40 por ahí empezaron a pelear entre ellos porque eso pasó a las 10 que el señor ya cayó ahí. Empezaron a pelear a los gritos ahí y la vecina de al lado justo vio cuando el chico le encajó la primera puñalada. La última le encajó abajo, cuando estaba en la tierra, y ahí es cuando se rompió el cuchillo. Ahí se ve cómo el señor patinó en el barro y desde allá vino caminando dejando gotas de sangre hasta la parada”.  

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